Gato Pop ¡vaya a la skul! 0
Invertí disciplinadamente mi dinero para darle una educación de primera a mi Gato Pop. Es decir, creo que el Estado debería de asegurarme esto, porque cada peruano tiene derecho a recibir una Educación de calidad, y es lo mismo que le digo al escolar minino PoP cuando me pregunta si su colegio es mejor que uno particular, sobre todo cuando se enteró que existe uno llamado Markham. Es cierto, le miento y le digo que todos son iguales, que son pura finta con el nombre raro, pero disculpen, no puedo golpearlo con este duro concreto que se cae en cascarillas: la realité –reivindicándome en la mentira, le he metido en su lonchera “Watchmen” de hoy unas galletas secas de salmón combinadas con tiradito sabor a huancaína, como en ese restaurante que fui con mis causitas brox Juan Manuel, y Marco-. Sabrá Gato PoP que las grandes unidades y que los emblemáticos pasan por grandes problemas en sus estructuras, y que a la fecha urgente no se cumplen sus reparaciones. Ya estamos marzo, y no hace falta un terremoto en Lima para evidenciar que los colegios viven sus propios tsunamis de descuido, al verse desmejorados –imagínense si así están la calavera, como estarán los órganos-.
El Gato PoP viste unas tabas negras y va a un colegio parecido al Eguren barranquito. El suyo no es mixto como el San Luis pero ahí va. Y nada que ver con los militares, mismo el Soyer de Chorrillos –de los Reyes Rojos dice que está muy “karina”; PoP es aliancista pero ni por eso hay rebaja en la obra educativa del gran Constantino Carvallo-. El Melitón Carvajal está por construir los salones. Aún no están habilitados. No, malapalafaiter lector, no le voy a decir dónde estudia el Gato PoP, después las FANS se conseguirán su Face-book y le dirán que se enamoran de su escritura y se lanzarán cual Tigresa del Oriente sobre Beto Ortiz. Otro caso, es el del Bartolomé Herrera, donde los alumnos se han cruzado para hacerla en el Andrés Bello, no hay derecho, son tránsfugas a pedido de la pobreza e incapacidad del ministerio de Educación. Hoy, Gato PoP va al colegio. Faltó a clases ayer, porque se tiró la pera el maldito kat –un vaquero pulgoso-. Esta vez sí entrará. Le juré que le diría la verdad sobre los colegios y sus reales diferencias en la educación peruana.
Gato Pop ¡vaya a la skul!






















